viernes, 3 de mayo de 2024

El concepto de delito


 

La aplicación de las leyes y sus sentencias ha llegado a un extremo que ya no se sabe cómo calificarlo. En la redacción de las citadas leyes, códigos, normas, reglamentos, etc, etc, se ha tejido una maraña que lleva, la mayoría de las veces, a un confusionismo total. Da la sensación de que los jueces tienen que hacer todo tipo de funambulismos dialécticos para aplicarlas, aunque muchas veces haya auténticas contradicciones.

Da la sensación también que, de forma consciente o inconsciente, se crean lagunas para que los imputados o arrestados salgan a la calle como si nada hubiese ocurrido.


Una vez ya libres, vienen los “mass-media” dándoles cancha: megafonía, micrófonos, cámaras, grabadoras de vídeos y de voz, etc, para que estos individuos nos cuenten su particular historia de sus faltas y delitos, tratando de demostrarnos la injusticia que ha cometido la sociedad con ellos.


No importa, por supuesto, cuántos miembros de esa sociedad a la que critican han sido maltratados, violados, asesinados, etc: saldrán casi indemnes . . . “caducó el plazo”, “se ha perdido el expediente”, o el secretario del juzgado está indispuesto.


Aún en el supuesto de que se llegue a producir la vista, aparecerán también apéndices, apartados, derogaciones y reformas, que eximirán al reo de toda culpa, con lo que automáticamente, “solicitamos una indemnización por daños y perjuicios”. Es decir: parece que los derechos humanos de estos individuos se han pisoteado. Quizá haya que decirles que ellos no tienen ningún derecho humano por haber privado y pisoteado los derechos humanos de sus víctimas.


Resumiendo: la inhumanidad de esta sociedad está a la vista porque premia, se enorgullece y enaltece a los que machacan y pisan diariamente los derechos de las personas que son verdaderamente humanas. Parece tal la cosa, que lo que se defiende son los “derechos inhumanos”. No hay nada más que ver que si defiendes ardientemente, por ejemplo, que no se maten a los urogallos, o que no se destrocen sus huevos, serás tratado como un héroe. Pero, si por el contrario matas dichos animales o sus crías, irás a la cárcel inmediatamente. No digamos nada ya, si defiendes la vida de una persona y te manifiestas contra la ley del aborto: serás tratado como fanático.


El concepto de delito tiene varias acepciones, según el Diccionario de la RAE. Una de ellas es el delito político que lo define como “el que establecen los sistemas autoritarios en defensa de su propio régimen”. Sin lugar a dudas, este es el concepto del delito que tienen muchos políticos, más bien politicastros.




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