No cabe duda de que los líderes del socialismo y del comunismo son unos auténticos maestros en el arte de la representación. Y lo hacen como si estuviesen es un escenario teatral. Así, dominan el vestuario (con corbata cuando proceda o descamisados, o con coleta), dominando asimismo, los movimientos, ademanes, gestos, puesta en escena, “diálogos” y hasta mutis por el foro.





















