domingo, 28 de julio de 2019

Sobre la pena de muerte



En el mundo occidental, hay pocos países en los que se aplique la pena de muerte. Uno de ellos es Norteamérica, si bien en algunos Estados está abolida. Cuando se aplica dicha pena es por cuestiones extremas.

Los voceros de siempre, critican esta actitud americana, pero omiten que en todos los países comunistas existió, y existe, la pena capital. Lo mismo ocurre en todos los países islámicos. En ambos casos la pena se aplica por delitos incomprensibles en Occidente.
El país que está a la cabeza de ejecuciones es China, en donde se aplica la pena nada más y nada menos que por ¡68 delitos!, como pueden ser, por ejemplo, delitos en temas informáticos,  por evadir dinero, por robar, e incluso por bigamia.

En segundo lugar en la lista negra en ejecuciones, estaría Irán. Homosexuales y adúlteras son lapidados por la masa, siendo previamente enterrados parcialmente o atados. Resulta espeluznante pensar que en un país donde se cometen estas atrocidades, vaya a ser una potencia nuclear.

A continuación están Irak, Sudán y Pakistán.

En Arabia Saudí y en Quatar, se emplea la decapitación con espada por los delitos antes citados de homosexualidad.

También en la Corea del Norte de Kim Jong Un, se aplica la pena, como se vio recientemente.

En otros sitios se aplica la pena máxima por falsificación, como en Argelia, o por brujería, como en la República Centroafricana. Si se aplicase la pena en España por estos dos últimos delitos, tendríamos resuelto el problema demográfico por unos cuantos años.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog