lunes, 30 de junio de 2014

Personajes célebres. Santos Dumont ( I I )



A pesar de los fracasos que había visto con los aeróstatos de vapor y eléctricos, algunos de los cuales se incendiaron causando la muerte de su constructor, como fue el caso de Schwart, Dumont no se amilanó y siguió con sus experimentos, que se vieron coronados en 1898 en el Jardín Zoológico parisino.

Emocionado y animado por el éxito de la empresa que había emprendido, decidió construir cuatro aparatos, con el objeto de conseguir el suculento premio de 125.000 francos que se ofrecía  a aquella persona que lograse volar en torno a la Torre Eiffel. Tal acontecimiento se produjo el 8 de agosto de 1901, recorriendo la distancia que se le había marcado, que era un trayecto de ida y vuelta entre Saint Cloud y la citada Torre Eiffel, recorrido que tenía que hacer en media hora. El trayecto de ida, es decir, entre Saint Cloud y la Torre, lo hizo Dumont en nueve minutos. Todo indicaba que iba a ganar el premio, ya que le sobraría tiempo.

Pero el asunto se le complicó, ya que al llegar a la Torre las cuerdas que sostenían su cabina sufrieron un repentino y violento tirón, lo que hizo que Dumont saliese despedido por los aires. No obstante tuvo tiempo para tirar de la palanca de frenado, disminuyendo las revoluciones de la hélice, lo que hizo que el artefacto se desinflase y cayese. Se produjo una gran explosión. Tanto el aparato como Santos Dumont desaparecieron de la vista de los asustados y aterrados espectadores.

Ni qué decir tiene que los bomberos parisinos acudieron a toda velocidad al lugar de los hechos. Sorprendidos, vieron como Dumont estaba con vida, hallándose  en la cornisa de una ventana a más de 30 metros de altura.

A pesar de esta experiencia desagradable, que pudo haberle costado la vida, esa misma noche decidió repetir la aventura, construyendo otro aparato con el que volvería a repetir la hazaña un mes después. Esta vez lo consiguió, repartiendo el premio entre las personas que le habían ayudado y los pobres de París.

Como es de suponer, siguió con sus experimentos aeronáuticos, con los que quería demostrar que los vuelos formarían parte de la vida cotidiana de las personas. Se le veía volar sobre los Capos Elíseos y bajarse a tomar un café.

Todo el mundo veía a Dumont, cuando hacía buena noche, pasearse por el cielo en su “coche” aéreo.

Se cuenta que, mientras el presidente de la República pasaba revista a las tropas en el día de la conmemoración de la toma de la Bastilla, Dumont desde el cielo participaba en la ceremonia haciendo salvas con pólvora, cosa que producía cierta envidia entre la tropa “revistada”.

En próximas entregas veremos más sobre esta gran persona. 

Continuará.


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