martes, 21 de marzo de 2017

Marginar a Dios


Poco se ha comentado en su día sobre al asalto que han perpetrado una banda de jóvenes energúmenos y cobardes a la capilla de la Complutense, cometiendo un auténtico acto de profanación al desnudarse dentro de ella.


Este odio a la religión, mejor dicho, a la religión cristiana (no les digo nada lo que hubiesen durado estos energúmenos cobardes si hubiesen hecho lo propio en una mezquita), es el denominador común de todas las izquierdas, que han perpetrado contra la “Infame” los más terribles crímenes y asesinatos sin pizca de remordimiento.

Este desmán de la Complutense viene como consecuencia de la actuación de aquel nefasto gobierno de ZP, con sus constantes agresiones y amenazas a todo lo que huela a cristianismo, mientras que, paradójicamente, se da aire al islamismo.

Sobre la actuación de las izquierdas contra el cristianismo (sólo vamos a recordar el incendio y la quema de conventos durante la II República española), se puede hacer una consideración: si los agresores cuentan, antes, ahora y después, con la aquiescencia, anuencia y beneplácito de las autoridades, éstas dejarán de ser tal cosa, y los agredidos podrán defenderse y atacar por legítima defensa. Claro que después se tergiversarán las cosas, y se dará la vuelta a la tortilla diciendo que los agredidos fueron los agresores.

En el fondo lo que subyace es el intento de marginar y apartar a Dios de la sociedad. No hay nada más que recordar las declaraciones de un ínclito e inefable ministro de Justicia: “La libertad religiosa debe moverse dentro los límites de una sociedad democrática, y ajustarse a la lógica de esta sociedad”.

En esta frase hay un contrasentido: por una parte se habla de libertad, y por otra de habla de límites. O hay lo uno, o hay lo otro.

Tanto el "gonzalato", como el "zapaterato" tuvieron, entre otras cosas, grandes contradicciones. Así, por ejemplo, se le llenaba la boca, y se les llena,  con la palabra “público”. Todo tiene que ser público. Entonces, ¿por qué se niega a reconocer que el hecho religioso es un hecho público?

También se les llenaba la boca con las palabras libertad y respeto. ¿Por qué persigue la libertad religiosa y no respeta tanto su naturaleza como sus formas de expresión?

Por mucho que se intente, nunca se logrará apartar a Dios de la sociedad. Para eso estamos muchos millones de españoles. 

Además, una sociedad sin religión siempre se acaba derrumbando. La ex Unión Soviética es el ejemplo más reciente, aunque el último presidente de la misma, Mijail Gorbachov, invocó a Dios cuando su esposa Raisa se hallaba enferma de muerte.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog