miércoles, 7 de diciembre de 2016

Historia de la Literatura Española ( L X V I )


Como decíamos en la anterior entrega, en ésta veremos algo sobre la oratoria en el Siglo de Oro, así como la literatura regional e hispano-americana.
En los comienzos del siglo X V I I, el culteranismo y el “gongorismo” se introducen en la predicación y en los sermones. Fue tal la moda “culta”, que dicha predicación llegó a convertirse en una auténtica bufonería, originando sátiras como la del predicador jesuita José Francisco de Isla, sátira conocida universalmente como “Historia del famoso predicador Fray Gerundio de Campazas, alias Zotes” que es, respecto a la oratoria gongoriana, lo que es Quijote fue respecto a los libros de caballerías.

Esto no fue óbice, ni valladar ni cortapisa, para que hubiera excelentes oradores en el púlpito, como fue el caso de Fray Basilio Ponce de León (1569-1619), catedrático en las universidades de Alcalá y de Salamanca, cuyos sermones para los “Domingos de Cuaresma”, así como los de para los “Diferentes Evangelios del año”, fueron unas verdaderas joyas de la oratoria de aquel tiempo.

También destaca el padre Cristóbal de Fonseca (1550-1621), del cual diría Cervantes en el prólogo del Quijote:

“En vuestra casa tenéis a Fonseca ‘Del amor de Dios’, donde se cifra todo lo que vos y el más ingenioso acertase a desear en tal materia”.

También merece especial mención el Padre Juan Eusebio Nieremberg, cuya obra “Diferencia entre lo temporal y lo eterno, crisol de desengaños”, obra de gran erudición.

En cuanto a la literatura regional, nada que destacar, ya que los escritos de los literatos de las distintas regiones de España, están plagados de castellanismos, como puede verse en los escritores catalanes Francisco Fontadella y el “Rector de Vallfogona”

En América en este siglo se ven por doquier las extravagancias del conceptismo y del culteranismo, siendo Góngora el modelo de los poetas de allende los mares, aunque también se debe mencionar a la monja mejicana sor Juna Inés de la Cruz, así como a Pedro de Peralta, catedrático de la universidad de Lima.

En Ecuador destacaron en esta época un gran grupo de poetas, casi todos ellos jesuitas, cuyas obras fueron recopiladas por el Padre Hevia en el “Ramillete de varias flores poéticas”.
Los próximos capítulos los dedicaremos a la Literatura Española de la Edad Moderna, para terminar con la de la Edad Contemporánea.

Continuará.


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