sábado, 22 de junio de 2019

La “re-reconquista”


Como recordarán, Mansur Abdussalam Escudero (1947-2010), fue un médico islamista español, presidente en su día de la Junta Islámica de España.

Este cordobés, en la década de los setenta del pasado siglo, era un comunista declarado y convencido. Poco después de morir Franco, concretamente en el año 1.978, “cambió de parecer” y se hizo musulmán. Objetivo: devolver la Mezquita cordobesa a Alá y “re-reconquistar” Al-Andalus. Ahí es nada.

Este personaje, como todo islamista español, tenía en su mente la “re-reconquista”, o si se prefiere la “contrarreconquista”. España es del Islam.

Pare emprender esta “re-reconquista”, se reunió con Gaddafi, dictador que persiguió a los disidentes; dictador que ha cometido actos de terrorismo y dictador que persiguió a los “infieles”.

Cuando se reunió la Secretaría General del Liderzgo Popular Islámico Mundial, en Libia, se le asignó el cargo de Representante para Latinoamérica y Europa. Evidentemente, cuando se reunió con el tirano libio no le pidió elecciones libres en aquel país, así como tampoco le pidió libertad de culto para los cristianos libios, que son perseguidos implacablemente.¡¡¡Alianza de Civilizacionessssssss!!!,¡¡¡ Multiculturalismo idientitariooooooooooo !!!, gritan los somatenes y fámulos de lo políticamente correcto.

Esta reivindicación del Al-Andalus, caducada desde hace muchos siglos, no hace más que crear y generar tensiones. Así lo manifiestan los cristianos de Córdoba. Lo único de que desean es vivir en paz con las personas de otros credos. Pero también manifiestan que no están dispuestos a someterse a presiones continuas. La situación, de momento, parece tranquila.

Y terminamos comentando lo de siempre: en Europa en general se está transmitiendo, de forma eufemística y apologética, que el Islam es respetuoso y democrático, cosa incierta. De aquí nace la “islamofobia” que tiene por objeto, entre otras cosas, difamar a los discrepantes porque, oiga, lo extranjero es poco menos que sagrado, mientras que lo europeo en particular, y lo occidental en general, es poco menos que abominable.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog