Ya saben que nos gusta “recuperar la memoria democrática”
de Su Sanchidad, pero la reciente. Vamos a ello.
En el Club de Prensa Asturiana del diario “La Nueva
España”, en el mes de octubre de 2007 doña Amelia Valcárcel Bernaldo de Quirós
dio una conferencia, a la que asistimos y de la que tomamos alguna nota.
Suponemos que sabrán sobradamente quién es doña
Amelia. Entre otras cosas, fue Consejera de Cultura del Principado de Asturias
de 1993 a 1995. Decir también que, junto con Xuan Xosé Sánchez Vicente y otras
personas, esta señora madrileña (Madrid,1950), fundó “Conceyu Bable”.
Decir asimismo que según dicho “Conceyu”, doña Amelia es “Caderalga
d’Etica na Facultá de Filosofía de la Universidá d’Uvieu”. Esperábamos
que dicha conferencia la diese en bable, pero no, oiga, se expresó en español
correctísimo. Esta señora también es feminista radical.
En dicha conferencia dijo, entre otras, que “es
imposible que la religión y la democracia lleguen a conciliarse”. Esperábamos
encontrar que tal alusión a la religión fuese dedicada, o incluyese, a la
mahometana que, como ustedes saben sobradamente rezuma, entre otras, una brutal
discriminación de la mujer por los cuatro costados, no admitiendo
ningún tipo de idea democrática. Pero no, se refería a “los
representantes de la Iglesia Católica y del Gobierno de España anden
a la gresca desde hace meses”. No cabe duda de que tal conferencia
esta señora no habría podido darla en un país de religión islámica.
Por otra parte, nos parece que lo primero que
habría que hacer es analizar qué clase de democracia era la que teníamos en
España en aquellos momentos del “zapaterato”, cuando ella dio tal conferencia,
es decir, si efectivamente había división de poderes, si había principio de
subsidiariedad por parte del Estado, si existía la igualdad de oportunidades,
si realmente había libertad de prensa, si había justicia fiscal, si había,
también, verdadero respeto a los derechos de los españoles, si efectivamente se
perseguía el bien común, etc, etc . Nos parece que esto no existía, con lo cual
es fácil andar a la gresca no con la Iglesia Católica, sino con cualquier
institución.
La Iglesia Católica y la democracia
no están reñidas, doña Amelia. No hay más que repasar las encíclicas “Mater
et Magistra” editada en 1.961 durante el pontificado de Juan XXIII;
la “Pacem in Terris”, del mismo pontífice, año 1.963; o
la “Populorum Progressio”, editada en setiembre de 1.964
durante el papado de Pablo VI. Como dato curioso, comentar que en esta
encíclica, apartado o versículo 73, ya se habla del “Diálogo de
civilizaciones”, y en el 69 habla de “Trabajadores
emigrantes”.
Continuará.


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