Como ya sabrán, el sistema comunista se instauró en
Rusia después de la Revolución de Octubre de 1917. Cinco años después, el
sistema publicó la frase propagandística de “el
radiante porvenir”, que ya sabemos cuál fue: su derrumbe.
Dicho esto, tal parece que hoy nos encontramos con una
“nomenklatura” de carácter global que tiene concentrado el poder, como en la
destartalada URS, poder que persigue la libertad, la vida y la familia, también
como en la hundida URSS.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), es una
institución de las Naciones Unidas (ONU), que se creó después de la Segunda
Guerra Mundial, concretamente en 1945. Estas dos organizaciones, o como quieran
ustedes llamarlas, están poniendo en peligro las emancipaciones e
independencias de las naciones, así como también están en peligro las
libertades esenciales y primordiales.
Los gobiernos, algunos de ellos desgobiernos,
valiéndose de sus medios, hablan y hablan de derechos, pero de obligaciones ni
mu. El intervencionismo y la manipulación están a la orden del día. Que se lo
pregunten a muchos, muchas y “muches”. Como prueba de esto, y de otras cosas,
ahí están leyes, normas, estatutos, reglamentos, etc, etc, con el objeto, entre
otros, de vigilar lo que se habla, lo que se escribe, lo que se critica o lo
que se hace.
Por otra parte, como esta gente es “progresista”, hay
que emanciparse de los valores éticos y morales, atacando a la familia y a la
vida, aniquilando la libertad y el derecho de los padres.
En fin, mientras sigamos con los brazos cruzados ante
esta situación, las políticas de los déspotas, de los dictadores, de los
tiranos, de los autócratas, etc, nos llevarán al mismo “porvenir radiante” de
la URSS.


No hay comentarios:
Publicar un comentario