Vamos a ver en unas entregas un poco sobre la
verdadera Historia, no historieta, del catalanismo-separatismo, así como
algunas opiniones de ciertas personalidades sobre el tema.
Según el Diccionario de los “inmortales” de la RAE,
catalanismo es: 1. “Palabra, locución, giro, etc, peculiar o procedente
del catalán”, y 2. “Amor o apego a lo catalán”.
Sobre separatismo
dice:
1.m “Tendencia política que propugna la
separación de un territorio respecto del estado al que pertenece, para alcanzar
su independencia o integrase en otro país; por ext. se usa a entidades de rango
menor”.
Dicho lo anterior,
y como ya sabrán, Francisco Pi i Margall fue un político de ideología federal
republicana, nacido en Barcelona y fallecido en Madrid, presidente del
Ejecutivo de la Primera República durante sólo un mes, siendo sustituido por
Nicolás Salmerón.
Este político catalán era partidario del
federalismo, intentando aplicarlo durante la Primera República Española,
intento que fue un auténtico fracaso. El asunto pasó a manos del abogado
catalán Valentín Almirall, también partidario del federalismo, pero de
izquierdas, naciendo el catalanismo ya con carácter político, transformado en
poco menos que en una doctrina o dogma de fe y en una cofradía de carácter
nacionalista, con el slogan “Odio a Castilla y a lo castellano” ¿Se
acuerdan? Este sujeto decía que los castellanos eran malas personas, a las que
calificaba de Quijotes, de déspotas, de tiranos, de opresores, etc, que estaban
en contra de las amabilidades, cordialidades, afabilidades, etc, de los
catalanes y de su naturaleza y carácter.
También decía que, si un catalán hablaba
castellano, era un esclavo, diciendo también que Cataluña era un país
conquistado. Mayores majaderías, imbecilidades, sandeces, gansadas, patochadas
y estupideces no se pueden decir. Y así llegamos a donde llegamos.
Vamos a transcribir frases sobre el tema
catalán, unas a favor y otras en contra, pronunciadas por personajes políticos,
culturales, literatos, etc. Y empezamos por el escritor y político Enrique Prat
de la Riba (1870-1917), que está considerado como uno de los progenitores del
nacionalismo catalán. Decía:
“Había que acabar de una vez con esa
monstruosa bifurcación de nuestra alma, había que saber que éramos catalanes y
que no éramos más que catalanes, sentir lo que no éramos para saber claramente,
hondamente, lo que éramos, lo que era Cataluña. Esta obra, esta segunda fase
del proceso de nacionalización catalana, no la hizo el amor como la primera,
sino el odio" (Lo
destacado en rojo es nuestro). Sin comentarios.
A partir de aquellos momentos de Prat de la
Riba, se comienza a inculcar el odio a España, que es uno de los pilares en los
que se sostiene la patraña, el engaño, la mentira, la falsedad, la farsa, etc,
nacionalistas. Lo que subyace es la hispanofobia.
Nota.- Además de las entregas que vamos a
dedicar, comentaremos los siguientes
libros sobre el tema: “Adiós España. Verdad y mentira de los nacionalismos”;
“En defensa de España. Desmontando mitos y leyendas negras”; “Eso no estaba en
mi libro Historia de Cataluña”; “España contra Cataluña”; “Historias ocultadas
del nacionalismo catalán”; “La nación falsificada”, y “Los muros de
Cataluña”.
Continuará.


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