miércoles, 25 de septiembre de 2019

La violencia y la paz




Los que ya peinamos canas nos acordamos perfectamente de lo ocurrido en la Polonia de los años ochenta del pasado siglo X X, cuando la jefatura comunista de aquel país, ante la gran influencia que iba ejerciendo el sindicato Solidaridad, que hacía que se tambalease el sistema, sistema que terminó derrumbándose como ya saben, pues eso, dicho sindicato, que tenía una prensa clandestina, obviamente, publicó el cartel que ven en la imagen. Más expresivo no puede ser. Las constantes referencias que hacía la Unión Soviética a la paz (recordemos aquello de la “pax soviética”, que solía mentar de vez en cuando un pedante marxista infumable), quedaban ridiculizadas en esta imagen, ya que la realidad soviética era muy otra: mentira, odio y terror.  
 Dicho lo anterior, pasemos ahora a hablar algo de la violencia.

 Como ya sabrán, el periodista y escritor Alfonso Rojo, fue condenado en 2017 por la Audiencia Provincial de Madrid a pagar 20.000 €, después quedó en 6.000, por haber insultado a Pablo Iglesias, al que llamó “chorizo”, “mangante” y “sinvergüenza”. Parece ser que el insulto molestó a este sujeto, aunque él, cuando le apetece, insulta a todo bicho viviente, como cuando llamó “gilipollas” a los votantes del PSOE y del PP.

Como recordarán, este líder leninista de “Podemos” manifestó en su día que los puñetazos y las patadas estaban justificadas como “derecho a la protesta”.

¿Se acuerdan cuando este sujeto “podemita” en aquel mismo año de 2017,   utilizó el mismo insulto de “sinvergüenza” contra el actual presidente gallego Feijoo? Es decir: cuando el insulto va dirigido hacia su persona, es una falta, pero cuando él lo emplea contra otra persona, no. Además, manifestó que la difamación y los insultos no valen. Lo que tiene que hacer Feijoo es recurrir a los mismos trámites legales para obligar a este sujeto a pagar los correspondientes 6.000 € ¿No les parece?

“Recuperando la memoria histórica”, conviene recordar lo de las patadas y puñetazos. Como ya sabrán, aunque de esto se comente poco y se encubra mucho, el concejal de Podemos Andrés Bódalo, fue condenado a tres años y medio de prisión por agredir a patadas y puñetazos en 2012 a otro concejal del PSOE. Si la violencia verbal, y la difamación y los insultos no valen, para este leninista líder de Podemos, la violencia física sí debe de valer, ya que no hizo la más leve crítica sobre el comportamiento brutal de su correligionario.

Comentar también que el mentado Bódalo era reincidente en sus actuaciones violentas, ya que en el año 2010 asaltó la Consejería de Agricultura, y unos años antes había destrozado una heladería en Úbeda.

Y para terminar ya saben cómo reaccionó este leninista podemista ante el asalto a una capilla católica por parte de la “podemita” Rita Maestre.

En fin, esta es la paz y la violencia de esta gente. Ustedes ya me entienden.



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