Y seguimos con la influencia soviética sobre la II
República española que, como ya hemos dicho varias veces, se sigue omitiendo
por los “historieteros” de ahora.
En esta entrega veremos someramente los intentos del
PCE para fortalecer “las relaciones orgánicas entre los dos partidos”.
“Apenas tomó posesión la nueva Junta, se
apresuró a proponer que el Congreso del partido se celebrara en Madrid, y
acordó redactar un proyecto para la unificación del proletariado en un
solo partido de bases. Casi a la vez, el Comité Central del partido comunista
se había dirigido a la Comisión Ejecutiva del partido socialista (7 de
marzo) proponiéndole fortalecer las relaciones orgánicas entre los dos partidos
a través de Comités permanentes y la constitución de un partido único del
proletariado, el partido marxista-leninista, dirigente de la revolución;
reconocimiento de la necesidad del derrocamiento de la dominación de la
burguesía y la instauración de la Dictadura del proletariado en la forma
de soviets”.
Por otra parte, los comunistas no cesaban de adular al
Largo Caballero. A tal efecto, Margarita Nelken, que a la sazón había llegado
recientemente de la URSS, en un mitin celebrado en el Cinema Europa comentaba
cuán estimado era Largo en Rusia:
“Allí se exhibe y se prodiga su retrato y
se admira su labor. Basta este solo hecho para que todo trabajador
revolucionario y marxista sienta absoluta confianza hacia este camarada. Cuando
tal cosa sucede es porque en Rusia se sabe que Largo Caballero está en la
verdadera línea revolucionaria. Y todo aquel que se oponga a ella es
contrarrevolucionario”
En fin, sin comentarios.
Fuente.- Páginas 419 y siguientes del libro “Historia de la Segunda
República Española”, autor Joaquín Arrarás, Segunda Edición, Madrid,
Editora Nacional 1956, 525 páginas.
¡Menudo “vínculo
luminoso”!
Continuará.


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