Como ya sabrán, La Noche Blanca se creó en París en el
año 2002 con el objeto de animar, avivar y desarrollar actos culturales. Oviedo
se sumó a este proyecto en el año 2013. Seguimos recuperando la “memoria
democrática” de Su Sanchidad, oiga.
En su día, en el año 2015 si mal no recordamos, los
miembros del “tripartito” del ayuntamiento de aquí de Oviedo, Roberto Sánchez
Ramos (IU), Isabel González (SOMOS) y Diego Valiño (PSOE), fueron los
encargados de este evento, haciendo un recorrido por los escenarios de la
revolución de octubre de 1934. Se pretendía “recuperar la memoria lejos del
fanatismo”. Pues vamos a recuperarla.
Hubo comentarios tales como el de una estudiante
de Historia que dijo: “La ruta es imprescindible porque hay gente que no
sabe nada de esto”. Otro de los asistentes manifestó que “La visita es
necesaria porque el pasado es el que es y no tiene ideologías”. Esto no se
lo cree ni él. Que se lo pregunte a los del “tripartito” si en ese recorrido iban
a prescindir de su ideología.
Si efectivamente no hay “ideología” y hay que “recuperar
la memoria lejos del fanatismo”, suponemos que estos tres guías del
“tripartito” habrán dicho a los asistentes lo que dijo D. Gregorio Marañón,
verdadero republicano, el día 5 de octubre de 1934:
“La sublevación de Asturias en octubre de
1934 fue un intento en regla de ejecución del plan comunista de conquistar
España”. G. Marañón, “Obras completas”, tomo IV, Espasa Calpe,
Madrid, 1968, página 378.
También suponemos que dichos representantes del
“tripartito” habrán dicho a los asistentes que durante aquella revolución se
atacaron y cayeron los cuarteles de la Guardia Civil de Sotrondio, El Entrego,
Ciaño, Olloniego… En la jornada del día 5, veintitrés cuarteles de la Guardia
Civil habían caído, siendo asesinados los mandos después de haberse rendido.
Queremos suponer que también estos representantes
“tripartitos” dirían a los que iban en esta “Noche Blanca”, que en aquel
octubre del 34 había por toda Asturias pasquines ensalzando el “Ejército Rojo”.
Se leía:
“El aplastamiento de los
contrarrevolucionarios, la conservación de nuestras posiciones exige tener un
Ejército invencible, aguerrido y valiente para edificar la sociedad Socialista”
. . . “ obreros, en pie de guerra, se juega la última carta. Nosotros
organizaremos sobre la marcha el Ejército Rojo… Rusia la patria del
proletariado, nos ayudará a construir sobre las cenizas de lo podrido el sólido
edificio marxista que nos cobije para siempre. Hay que machacar a todos los
tiranos y sin ninguna dilación debéis salir de las filas del EJÉRCITO
capitalista ingresando inmediatamente en el EJÉRCITO de vuestra clase, en el
EJÉRCITO ROJO. Toda la metralla que tenéis en las cartucheras debéis emplearla
para introducirla en el corazón de la burguesía”.
Joquín Arraras, “Historia de la Cruzada Española”, Madrid, 1940, vol. 2,
t. 7, páginas 260, 131 ,156.
Asimismo, también dirían a los asistentes que el día 7
de octubre surgieron los primeros incendios, como los de Santo Domingo, Palacio
Arzobispal, así como el incendio del Monasterio de San Pelayo (las Pelayas), y
el de la Universidad con su biblioteca; la voladura del Instituto con
varios prisioneros dentro, así como el incendio de miles de casas de Oviedo.
A propósito del incendio de la Universidad, decía
Indalecio Prieto:
“Si hay que cerrar las Universidades al
señoritismo, hay que abrirlas de par en par… a los hijos del pueblo”.
Ricardo Francisco Javier Miralles, “Textos escogidos de Indalecio
Prieto”, Estudio Preliminar. Junta General del Principado de Asturias,
1999, página 202.
Sobre este tema, comentaba el comunista Maximiliano
Álvarez Suárez en su obra “Sangre de Octubre UHP (episodios de la revolución
de Asturias”), Editorial Cenit, Madrid, 1936, página 147:
“Si perdemos, ¡que se joda la Universidad!
Y si ganamos, ¿para qué queremos sus textos?”
También suponemos que comentarían el ataque a la
Catedral:
“Los cañones se asentaron en el monte
Naranco y San Lázaro. La misión de unos y otros era atacar la catedral”.
Molins i Fábrega (miembro del POUM), “UHP: La insurrección proletaria de
Asturias”, Ediciones Júcar, Madrid, 1977, página 57.
También queremos suponer, “ya que la ruta es
imprescindible porque hay gente que nos sabe nada de esto”, que harín un
recorrido por el cementerio viejo para ver los nichos destrozados, como puede
apreciarse en la fotografía.
Como ya sabrán, La Noche Blanca se creó en París en el
año 2002 con el objeto de animar, avivar y desarrollar actos culturales. Oviedo
se sumó a este proyecto en el año 2013. Seguimos recuperando la “memoria
democrática” de Su Sanchidad, oiga.
En su día, en el año 2015 si mal no recordamos, los
miembros del “tripartito” del ayuntamiento de aquí de Oviedo, Roberto Sánchez
Ramos (IU), Isabel González (SOMOS) y Diego Valiño (PSOE), fueron los
encargados de este evento, haciendo un recorrido por los escenarios de la
revolución de octubre de 1934. Se pretendía “recuperar la memoria lejos del
fanatismo”. Pues vamos a recuperarla.
Hubo comentarios tales como el de una estudiante
de Historia que dijo: “La ruta es imprescindible porque hay gente que no
sabe nada de esto”. Otro de los asistentes manifestó que “La visita es
necesaria porque el pasado es el que es y no tiene ideologías”. Esto no se
lo cree ni él. Que se lo pregunte a los del “tripartito” si en ese recorrido iban
a prescindir de su ideología.
Si efectivamente no hay “ideología” y hay que “recuperar
la memoria lejos del fanatismo”, suponemos que estos tres guías del
“tripartito” habrán dicho a los asistentes lo que dijo D. Gregorio Marañón,
verdadero republicano, el día 5 de octubre de 1934:
“La sublevación de Asturias en octubre de
1934 fue un intento en regla de ejecución del plan comunista de conquistar
España”. G. Marañón, “Obras completas”, tomo IV, Espasa Calpe,
Madrid, 1968, página 378.
También suponemos que dichos representantes del
“tripartito” habrán dicho a los asistentes que durante aquella revolución se
atacaron y cayeron los cuarteles de la Guardia Civil de Sotrondio, El Entrego,
Ciaño, Olloniego… En la jornada del día 5, veintitrés cuarteles de la Guardia
Civil habían caído, siendo asesinados los mandos después de haberse rendido.
Queremos suponer que también estos representantes
“tripartitos” dirían a los que iban en esta “Noche Blanca”, que en aquel
octubre del 34 había por toda Asturias pasquines ensalzando el “Ejército Rojo”.
Se leía:
“El aplastamiento de los
contrarrevolucionarios, la conservación de nuestras posiciones exige tener un
Ejército invencible, aguerrido y valiente para edificar la sociedad Socialista”
. . . “ obreros, en pie de guerra, se juega la última carta. Nosotros
organizaremos sobre la marcha el Ejército Rojo… Rusia la patria del
proletariado, nos ayudará a construir sobre las cenizas de lo podrido el sólido
edificio marxista que nos cobije para siempre. Hay que machacar a todos los
tiranos y sin ninguna dilación debéis salir de las filas del EJÉRCITO
capitalista ingresando inmediatamente en el EJÉRCITO de vuestra clase, en el
EJÉRCITO ROJO. Toda la metralla que tenéis en las cartucheras debéis emplearla
para introducirla en el corazón de la burguesía”.
Joquín Arraras, “Historia de la Cruzada Española”, Madrid, 1940, vol. 2,
t. 7, páginas 260, 131 ,156.
Asimismo, también dirían a los asistentes que el día 7
de octubre surgieron los primeros incendios, como los de Santo Domingo, Palacio
Arzobispal, así como el incendio del Monasterio de San Pelayo (las Pelayas), y
el de la Universidad con su biblioteca; la voladura del Instituto con
varios prisioneros dentro, así como el incendio de miles de casas de Oviedo.
A propósito del incendio de la Universidad, decía
Indalecio Prieto:
“Si hay que cerrar las Universidades al
señoritismo, hay que abrirlas de par en par… a los hijos del pueblo”.
Ricardo Francisco Javier Miralles, “Textos escogidos de Indalecio
Prieto”, Estudio Preliminar. Junta General del Principado de Asturias,
1999, página 202.
Sobre este tema, comentaba el comunista Maximiliano
Álvarez Suárez en su obra “Sangre de Octubre UHP (episodios de la revolución
de Asturias”), Editorial Cenit, Madrid, 1936, página 147:
“Si perdemos, ¡que se joda la Universidad!
Y si ganamos, ¿para qué queremos sus textos?”
También suponemos que comentarían el ataque a la
Catedral:
“Los cañones se asentaron en el monte
Naranco y San Lázaro. La misión de unos y otros era atacar la catedral”.
Molins i Fábrega (miembro del POUM), “UHP: La insurrección proletaria de
Asturias”, Ediciones Júcar, Madrid, 1977, página 57.
También queremos suponer, “ya que la ruta es
imprescindible porque hay gente que nos sabe nada de esto”, que harín un
recorrido por el cementerio viejo para ver los nichos destrozados, como puede
apreciarse en la fotografía.
¡Menudo "vínculo luminoso", Sanchidad!
Continuará.


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