Y continuamos con la “Noche Blanca” que “celebró” el
tripartito del ayuntamiento de Oviedo en su día . . . bueno, en realidad era un
“bipartito”, ya que estaba compuestos por socialistas y comunistas: Roberto
Sánchez Ramos (IU), Isabel González (SOMOS) y Diego Valiño (PSOE).
En aquella “celebración” nada se comentó de la bestial
actuación de socialistas y comunistas en la revolución de octubre de 1934,
contra personas totalmente indefensas, asesinando a todo tipo de ser humano sin
ningún miramiento, ya fuesen mujeres, ancianos, sacerdotes, o simplemente
cristianos católicos, todo ello acompañado de una dosis de odio y de rencor al
más puro estilo marxista-leninista, segando y masacrando con sus incendios y
ametralladoras las vidas de miles de pacíficos ciudadanos ovetenses.
Tampoco se comentó nada, que el 12 de
aquel nefasto mes de octubre de 1934, cuando los destrozos en Oviedo eran
brutales, luchándose ya en las calles y contándose los muertos por centenares,
mientras ardía la Universidad y se dinamitaba la Cámara Santa de la Catedral,
pues eso, cuando todo esto sucedía, el máximo responsable de la revolución, a
la que también se la conoció como Comuna Asturiana, por sus parecidos con la
Comuna parisina, el socialista Ramón González Peña, al ver todo esto, envió un
mensaje a los jefecillos de los insurrectos que estaban causando los
destrozos diciéndoles:
“Que tengan cuidado con lo que hacen;
que procuren no estropear nada…”. “Ramón González Peña,
generalísimo de la revolución”, Juan José Menéndez García, de. S. Cañada,
Gijón, 2002, p. 160.
Tampoco se dijo nada que los sucesos ocurridos en este
mes fueron provocados por el marxistizado PSOE de entonces, y por otras
“organizaciones” que dejaron la ciudad de Oviedo absolutamente devastada. Entre
esas “organizaciones” se podría destacar lo que se llamaba “Comité de Alianzas
Obreras y Campesinas de Asturias”, que decía en un manifiesto:
«Tras nosotros el enemigo sólo encontrará
un montón de ruinas. Por cada uno de nosotros que caiga por la metralla de los
aviones, haremos un escarmiento con los centenares de rehenes que tenemos
prisioneros». ( I )
Asimismo, tampoco comentaron nada de nada estos de “recuperar
la memoria lejos del fanatismo”, que el primer día de la revolución
fueron asesinados siete seminaristas en San Lázaro (Oviedo). “Son curas y
basta”. Esta era la razón.
Tampoco se comentó nada de que Félix Gordón
Ordax, político defensor entusiasta de los revolucionarios, y Presidente del
Gobierno de la República española en el exilio en México, manifestaba una vez
pasado el tiempo que “silenciar los crímenes cometidos en nombre de la
libertad, no sería justo, y yo, como universitario ovetense, no puedo dejar de
lamentar el incendio de nuestra Universidad y su espléndida biblioteca”.
( I I )
Estos de “La Noche Blanca”, ¿habrán enseñado a
los asistentes la imagen que se ve, que es el estado en que quedaron la Plaza
de San Miguel y la Calle Santa Susana después de los asaltos de los
revolucionarios”
( I ).- Página 177 de “La
Revolución de octubre. Quince días de Comunismo Libertario”, autor Fernando
Solano Palacio, anarquista asturiano, Fundación de Estudios Libertarios
“Anselmo Lorenzo”, Madrid 1994, 208 páginas.
( I I ).- “Aspectos de la
vida de Félix Fordón Ordax”, escrito por Miguel Cordero del
Campillo, Universidad de Oviedo 1973, página 53
Continuará.


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