La izquierda y los socios independentistas de Su
Sanchidad, nos están llevando a una inseguridad jurídica de muchos dídimos.
Mucho criticar a Ayuso, a Feijoó, y hablar de la “fachosfera”, pero de “sanchidadfera”
y de la “sociatafera”, ni mu. Con decir que vamos “viento en popa a toda
vela” y que también vamos “como un cohete”, la cosa ya está arreglada.
En esta destartalada España, la Ley, no la ley, ha
fenecido y expirado ante los aprovechados pancistas políticos que tenemos en
estos momentos, lo que hace que el “pueblo soberano” muestre algunas veces escepticismo,
disgusto, enfado, molestias . . .
Estos sujetos, sujetas y “sujetes”, crearon en su día
un armazón y un sostén con el objeto de beneficiar al que no cumpla la Ley,
amén de crear, obviamente, una impunidad demencial, sobre todo si se pertenece
a ciertos “colectivos prioritarios”, ya sea por motivos de religión, de sexo,
de raza, de política, etc, o porque simplemente Su Sanchidad los necesite para seguir
en la poltrona.
No comentamos nada sobre lo sucedido hace poco en la
localidad de gerundense de Salt, en la que el imán Diawara tiene trato
preferente después del asunto del desahucio.
En fin, la monserga de siempre: hacer creer que el
opresor es el oprimido, aunque, claro, oiga, como “Catalonia is not Spain”, a
lo mejor allí las cosas son de otra manera.
¡Ah! ¿cómo se entiende que los aficionados,
aficionadas y “aficionades”, a quienes les gusta ver el espectáculo de 22 personas
corriendo detrás de un kilogramo de aire encerrado en un cuero, es decir, el
fútbol, se preocupen tanto de ganar la liga española? ¿Por qué no hacen su liga
en Catalonia?
No hay comentarios:
Publicar un comentario