Como decíamos en la anterior entrega, en ésta veremos
algo sobre la religión de los pueblos griegos.
Los dioses griegos encarnan y personifican las fuerzas
efectivas y reales que gobiernan la naturaleza y el universo, intentando dar
unas explicaciones alegóricas e imaginarias, intentando también dar una
explicación más o menos racional sobre la vida y lo que hay después de la
muerte.
Estos dioses se agrupan en diversos linajes y estirpes,
destacando los que vivían en el monte Olimpo, altísima montaña griega, en donde
sospechaban que moraban los doce dioses mayores, tales como Apolo, Zeus,
Atenea, etc. También existían las deidades de segundo orden que hacían compañía
a los anteriores, como por ejemplo Eros. También existían deidades de la muerte,
como por ejemplo Tánatos (de aquí deriva la palabra tanatorio). También había
otros linajes y estirpes, como las deidades de las aguas representadas por
Poseidón y las Ninfas.
Los principales templos estaban dedicados a Zeus, a
Afrodita y a Apolo, siendo considerado el primero como el padre de los dioses y
de la humanidad. Afrodita era la diosa de la belleza y del amor, y Apolo, hijo
de Zeus, que fue la deidad más venerada después de su padre.
En la próxima entrega veremos algo sobre la religión
de los romanos.
De las religiones, los de la internacional de la
mentira, del odio y del terror, como ya hemos dicho en otras ocasiones, nada
quieren saber. Sólo les interesa su “religión”: la marxista-leninista, que no
trajo más que desastres para la Humanidad.
Continuará.


No hay comentarios:
Publicar un comentario