Otro de los aspectos que habría que tener en cuenta
para la reforma del Estado, sería la mejora y el control de los presupuestos de
los gobiernos para no caer en el derroche y en el despilfarro, como está
ocurriendo en estos momentos con el desgobierno de “Su Sanchidad” y de su “complexo”,
y como ocurrió también durante el desgobierno del Bobo Solemne.
Por otra parte, deberían someterse a consultas las
gestiones y decisiones que tome el gobierno de turno, para que los resultados
sean en beneficio de todos. Creemos que todo esto que decimos son cosas
fundamentales para la buena marcha de una nación. Si por el contrario se siguen
por inercia los mismos derroteros políticos de otros gobiernos próximos
pasados, seguiremos en las mismas.
Mientras no se armonicen y concilien las actuaciones
gubernamentales para que un Estado sea verdaderamente fuerte, modernizando o
suprimiendo los reinos taifas que tenemos en estos momentos, entre otras cosas,
la función del Estado quedará limitada y discapacitada. Hay que dejarse de
“modelos tradicionales” y de “modelos referenciales”. El siglo XIX ya queda un
poco lejos.
Continuará.


No hay comentarios:
Publicar un comentario