Como ya saben, este sujeto que tenemos en la poltrona “Monklovita” dijo en su día que la Segunda República española era “vínculo luminoso de nuestro pasado que hay que reivindicar”. Se ve que dice lo que sabe, pero no sabe lo que dice, o mejor, dice lo que le dicen lo que tiene que decir. Para eso están los “asesores” y los “comités de expertos”, oiga. En unas entregas vamos a ilustrar un poco a dicho sujeto recomendándole que lea los libros que indicamos en los comentarios que haremos. Hay que recuperar su “Memoria democrática”, pero la verdadera, no la de esta troupe que presume de ser la poseedora de toda la verdad, despreciando lo que otras personas puedan aportar porque no está en el “panel ideológico”.
Como ya sabrán, Marcelino Domingo Sanjuán, perteneciente al Partido Radical Socialista de aquellos tiempos, ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, amén de ocupar otros Ministerios, fue puesto por Azaña ( I ) al frente de la enseñanza de aquel tiempo. Pues bien, Azaña decía que “Domingo no tiene la menor idea del problema de la instrucción pública en España”. (Manuel Azaña: “Obras Completas”, Tomo I V, Ediciones Giner, Madrid 1990, página 61.)
( I ).- Su nombre completo era Manuel María
Nicanor Federico Azaña Díaz-Gallo
Nos dice el historiador e hispanista británico
Hugh Swynnerton Thomas, conocido popularmente como Hugh Thomas, en la página 77
de su obra “La guerra civil española”, Grijalbo, Barcelona 1976, que en
1933, cuando se llevaban dos años de República, “veinte provincias tenían un
50% de analfabetos, solo Barcelona y Álava tenían menos del 20%, Madrid el 26%.
La media de España era el 42%. Habría sido más prudente que la República
hubiera creado nuevas escuelas y no atacar al Iglesia que tenía buenos
colegios”.
En la página 21 del libro “¡Disparad sobre
nosotros…! Los cuarteles de Gijón y otros sucesos”, autor Bonifacio Lorenzo
Somonte, libro impreso en “La Versal”, Gijón 1986, nos habla el autor de lo
acontecido entre el 16 de febrero y el 17 de julio de 1936:
“Iglesias totalmente destruidas
170
Iglesias parcialmente
incendiadas 276
Incendios diversos 330
Personas heridas de
gravedad 1.511
Atentados a mano armada 238
Atentados con robo 159
Locales de agrupaciones políticas
saqueadas 391
Huelgas generales 198
Huelgas parciales 357
Locales de de periódicos saqueados
10
Asaltos a locales diversos
33
Bombas estalladas y colocadas sin
estallar 406"
En la página 29
del libro “La persecución religiosa del clero en Asturias (1934 y 1936-37)
I. Martirios”, autor Ángel Garralda García, Gráficas Summa, Oviedo 1977, se
lee:
“Son curas y basta. Esta expresión tan
definitiva se dijo el primer día de la Revolución de Octubre. Acababan de
fusilar a boca de jarro a 7 seminaristas en San Lázaro. Uno de los fusilados,
José González García, no quedó herido de muerte. Viendo que levantaba la cabeza
le preguntaron:
.- Erais vosotros los que tirabais ¿eh?
.- Le contesté que no.
.- Es igual – repuso otro – son curas y
basta.
Esta era la razón suprema, aún tratándose
de aspirantes a sacerdotes. A José González García no le remataron porque no
traía corona o tonsura clerical. Pasó como estudiante y pudo darnos su
testimonio”.
¿Es este “el
vínculo luminoso de nuestro pasado”? A lo mejor este sujeto tiene una gran
visión “polifémica” sobre el pasado y el futuro, oiga.
Continuará.


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