Nació en Villanueva de Sigena (Aragón) en 1511,
falleciendo en Ginebra en 1553.
En un principio fue un médico, pero después dejó esta
profesión dedicándose a la Teología. Realizó varios viajes por el extranjero,
como por ejemplo a Italia y a Alemania acompañando al emperador Carlos V.
Después de sus viajes se instaló en París dedicándose a la medicina.
Fue el que descubrió la circulación pulmonar de la
sangre, amén de abrir nuevos caminos a la Cosmología. Sobre este descubrimiento
médico tuvo muchos enfrentamientos con sus colegas de París, que no dejaban de
atacarle, no quedándole otra alternativa que huir de Francia.
Cuando llegó a Ginebra, Juan Calvino, un reformador
protestante, estaba predicando en la catedral de San Pedro. Servet tomó la
decisión de ir a escucharle. Ante los disparates que decía Calvino protestó.
Éste personaje, que era como si fuese un amo de la ciudad, ordenó que lo
llevaran a la cárcel, en donde fue tratado cruelmente.
Una noche fue a visitarle Calvino, que empezó a
discutir con Servet, pues quería que
éste aceptase sus doctrinas, que fueron
rechazadas por Servet. Calvino se despidió de él diciéndole: “Mañana serás
quemado vivo con todos tus libros”.
Al día siguiente fue llevado a la hoguera, pidiendo
que le mataran con un hacha, pero Calvino no le hizo caso, ya que dijo que era
un hereje que tenía que ser purificado por el fuego. Y Así murió.
Miguel Servet Tiene un monumento en Ginebra
Fuente: páginas 100 y 101 del libro “Cien
figuras españolas. Biografías de españoles célebres”, autor Antonio J.
Onieva, Imprenta Casa Editorial “Hijos de Santiago Rodríguez”, Burgos 1951, 212
páginas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario