Como ya sabrán, desgraciadamente hubo en España últimamente
muchas víctimas por los sucesos que ya conocen. La verdad es que esto no es
nada comparado con las víctimas del comunismo: millones y millones de personas.
El asunto es de terror.
Desgraciadamente hay muchos, muchas y “muches” que
sienten mucho más las pérdidas de dos tres personas si son de los "nuestros", , por ejemplo, que las de
miles o millones.
Dicho esto, el mayor sacrificio y mortandad de la
historia de la humanidad no está en guerras o en accidentes, sino en plena paz.
Ahí están los millones y millones de abortos provocados en todo el mundo.
Los “internacionalistas” acuden a la “libertad” de la
persona para mantener este asunto. No se dan cuenta, o no quieren dársela, de
que el aborto provocado forja un gran perjuicio y ruina social.
Salvo honrosas circunstancias y excepciones, los y las
abortistas suelen hacerlo por motivos injustificables, como pueden ser por
comodidad, por dinero, por trabajo, por prejuicios sociales, etc. Por estos
conceptos, y por otros, se ejecutan a millones de seres inocentes.
El silencio atronador, valga el oxímoron, sobre este
asunto de muchos, muchas y “muches” está presente prácticamente en todo el
mundo, sobre todo en el “progresista”.
En fin, la desgracia y la inmoralidad están servidas
por mor de ese feminismo que, basándose en el “progreso” y en el “derecho”,
está asesinando a miles y miles de inocentes. A lo mejor el “rearme moral”
puede que valga para algo, oiga.


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