No nos estamos refiriendo a la película “Alta
traición”, dirigida en 1951 por Roy Boulting, protagonizada por André Morell,
Mari Morris, entre otros, no, nos estamos refiriendo a la alta traición a las
mujeres por parte los internacionales de la mentira, del odio y del terror, por
la repugnante e inmunda defensa del burka y de la nicab, como ya saben. El
objetivo está claro: conseguir el voto islamista para seguir en la poltrona.
El burka, la nicab y otras vestimentas, ya fueron
prohibidas hace tiempo en muchos países de Europa tales como Dinamarca,
Francia, Países Bajos, Austria, Luxemburgo, etc, etc.
Como ya saben, dicho burka y nicab son unos velos que
cubren el cuerpo de las mujeres, con el objeto, obviamente, de ocultarlo a las
miradas de los hombres, de lo que se desprende el sometimiento, la humillación,
la entrega, la pleitesía, etc, etc, de la mujer al hombre.
Lo que no se comprende es que dichos
“internacionalistas”, tan feministas ellos, hayan defendido el uso de esta
vestimenta islámica, que no es más que sumisión al varón.
La comunista Yolanda Díaz defendió en su día el uso
del burka diciendo que "vulnera la Constitución Española en su artículo
14 y 16, que también tiene que ver con la libertad religiosa". Mayor
brutalidad no se puede decir, ya que dichos artículos no albergan ni
resguardan agresiones y ataques contra
la decencia, honestidad y dignidad de las mujeres, como es el obligarlas a poner
una vestimenta que cubra todo su cuerpo.
En fin, visto lo visto, y otras cosas que
probablemente se verán, estos sociatas y “comuniatas” lo que pretenden es el
voto islámico como decíamos antes.
¡Pobres mujeres, no podrá llegar a casa solas y
borrachas!


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