Como ya saben, en todo gobierno de carácter
totalitario, como el que tenemos en estos momentos en esta desguazada España,
la manipulación en todos los terrenos es proverbial, sobre todo en el aspecto
mediático. La ventaja de esta gente es que el “pueblo soberano” ni se entera.
Con tetas, tabalarios, “furbo” y varios programas del “ente”, ya tiene
bastante.
Hay varias formas de manipular sibilinamente, como por
ejemplo buscar la emoción con el fin de obtener beneficios políticos,
importándoles un bledo, dos cominos y tres dídimos las consecuencias que esto
pueda traer.
Una de las características de estas personas
manipuladoras es su egocentrismo y su narcisismo, amén de otras cosas. Por
mucho que digan, no piensan en lo que verdaderamente se necesita, sino en sus
propios intereses. Además de esto, estas personas son de una irresponsabilidad
rayana en el cinismo ya que, entre otras cosas, no aceptan los resultados
desastrosos de sus actos.
Otra característica de esta gente es su maquiavelismo,
ya que crean cuando les conviene condiciones y circunstancias que avivan y
provocan maquinaciones, maniobras, bulos, tramas, chanchullos, envidias,
antagonismos, “fangos”, etc. ( I )
También usan el descubrir las flojedades de los
“otros” para usarlas en su beneficio. Para ello dan todo tipo de discursos
malignos y malévolos, con el objeto de echar la culpa a los “otros”.
Y no digamos ya nada de su narcisismo, ya que se creen
que son gente exclusiva, excelente y única.
En fin, podríamos seguir, pero no merece la pena.
Terminamos con una frase de Víctor Hugo: “Cuanto más pequeño es el corazón,
más odio alberga”. De esto están muy enterados muchos, muchas y “muches”.
( I ).- Recomendamos leer el comentario sobre el
libro intitulado “El Maquiavelo de León”, insertado en este blog con
fecha 29 de abril de 2.024.


No hay comentarios:
Publicar un comentario