Vean el siguiente artículo de “Adelante España. La
verdad sin tapujos” (adelanteespana.com)
El Gobierno de Pedro Sánchez exhibe una hipocresía
intolerable mientras el club de los ministros millonarios de
la casta socialista acumula un patrimonio inmobiliario insultante. Mientras el
70% de nuestros jóvenes menores de 35 años carece de esperanza para fundar un
hogar y proteger la familia natural, diez miembros del gabinete
socialista poseen más de 30 propiedades. Este Ejecutivo, que se llena la boca
con la «justicia social», gestiona en realidad un imperio de ladrillo que
asfixia la libertad de los españoles. La desconexión entre el
discurso oficial y sus escrituras de propiedad revela una traición sistemática
a los valores de esfuerzo y propiedad privada que deberían sustentar a España.
Los magnates del ladrillo en el Consejo de
Ministros
Resulta escandaloso que quienes dictan las leyes de
vivienda sean los principales beneficiarios del mercado inmobiliario. Estos son
lo casta de los ministros socialistas. Es un pequeño botón de muestra. Y
son las viviendas de las que hay constancia en la actualidad…
Luis Planas,
ministro de Agricultura, encabeza la lista con cinco propiedades, incluyendo
pisos en Córdoba, Málaga, Madrid y hasta en Marruecos. Por su parte, Óscar
Puente utiliza la figura de la nuda propiedad para acaparar seis
inmuebles, una estrategia de inversión que choca frontalmente con la realidad
de las familias que no llegan a fin de mes.
Isabel Rodríguez,
apodada la «ministra risitas», tiene el cuajo de dirigir la política de
vivienda nacional poseyendo tres casas, una de ellas comprada sin carga
hipotecaria. Es una burla constante hacia quienes defienden la vida
desde su concepción, pues sin un techo estable, el derecho a formar una
familia se convierte en una quimera imposible para millones de compatriotas.
Alquileres de lujo y sueldos públicos
- Pedro
Sánchez: Percibe más de 12.800 euros anuales
por el alquiler de uno de sus inmuebles en Madrid.
- Félix
Bolaños: Se embolsa mil euros mensuales por
alquilar una de sus dos viviendas madrileñas.
- María
Jesús Montero: Declara tres casas en Sevilla y un
local que le renta 1.125 euros al mes.
- Ministros
con doble propiedad: Margarita Robles, Mónica
García, Yolanda Díaz y Fernando Grande-Marlaska poseen al menos dos
viviendas cada uno.
El retiro dorado de la vieja guardia
socialista
Si el patrimonio de los ministros actuales es
preocupante, el de sus predecesores roza lo indecente. Miquel Iceta,
hoy embajador ante la Unesco, ha pasado de tener tres propiedades a declarar 27
inmuebles valorados en más de 10 millones de euros en solo cinco años. Este
enriquecimiento, ocurrido mientras España sufría una crisis económica sin
igual, demuestra que para la casta socialista la política es un trampolín hacia
fortunas privadas.
Los casos de Zapatero y Bono
- José
Luis Rodríguez Zapatero: Mantiene
inversiones poco transparentes y propiedades estratégicas tras su paso por
el poder.
- José
Bono: Posee una mansión en Extremadura y un emporio
que incluye instalaciones hípicas de lujo.
- Vivienda
oficial: Muchos de estos cargos disfrutan de
casa pagada por el Estado mientras sus propias viviendas generan rentas
privadas.
El 70% de los jóvenes españoles está
condenado al alquiler precario mientras sus gobernantes socialistas coleccionan
escrituras de propiedad en el Registro.
La demagogia de una casta socialista que
asfixia a España
Es una vergüenza nacional contemplar
cómo quienes se autoproclaman «el Gobierno de la gente» han levantado un muro
de opulencia entre ellos y el pueblo español. La farsa de este club de
los ministros millonarios socialistas no solo es una contradicción
contable, es un insulto moral a las familias. Mientras ellos coleccionan llaves
y firman contratos de alquiler para engrosar sus cuentas corrientes, imponen
leyes que intervienen el mercado y destruyen la seguridad jurídica, impidiendo
que un padre de familia pueda asegurar el futuro de sus hijos.
Esta casta socialista utiliza la
demagogia como escudo para ocultar que son, en realidad, los nuevos
terratenientes de una España empobrecida por su gestión. No tienen autoridad
moral para hablar de justicia social quienes disfrutan de viviendas oficiales
pagadas por todos, mientras sus múltiples pisos privados producen rentas que el
español medio jamás llegará a soñar. La verdadera defensa de la libertad empieza
por señalar esta hipocresía: un Gobierno que vive como la élite más rancia
mientras predica el igualitarismo es un Gobierno que ha perdido todo vínculo
con la realidad de nuestra nación. Es hora de decir basta a esta estafa
política que sacrifica el derecho a la vivienda de los jóvenes en el altar del
patrimonio privado de los ministros de Sánchez.
La verdadera brecha en España no es entre ricos y
pobres, sino entre una casta política que vive en la opulencia y una ciudadanía
que lucha por conservar sus valores y su patrimonio.
TAGS: Vivienda, Pedro Sánchez,
Justicia Social, Familia Natural, Crisis Inmobiliaria, Libertad.
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Fuente: adelanteespana.com

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