jueves, 2 de julio de 2026

Saber, tener y poder


 

Decía un amigo nuestro, ya fallecido, (que Dios guarde), que prefería saber, tener y poder, antes que el manido salud, dinero y amor. Y creemos que no le faltaba razón, sobre todo, por el “saber”.

Precisamente el “saber” es de lo que carecen los gobiernos que hemos tenido hasta ahora, aunque el tener y el poder no les falta. Y precisamente  por esa carencia del “saber”, es por lo que España está actualmente como está: una nación rota, resquebrajada y arruinada moralmente por mor de esas “verdades” suministradas, envueltas, vendidas, adornadas y escoltadas con auténticas baratijas ideológicas.

Y para más inri, están los “mass-media”, que en muchos casos no hacen más que enredar a la gente con ideas dogmáticas, utópicas y trasnochadas, transmitiendo con gran angurria que sólo ellos pueden arreglar las cosas, a la vez que se difunden todo tipo de mentiras, ya que la verdad es un producto al que se le desprecia.  Nada importa.

Luego están la “fe democrática” y la “moral cívica”. Pero por detrás de esto están el poder y el tener, o más exactamente, el poder y el dinero, por el que pierden el tabalario por mucho que se critique al capitalismo ¡Pobre pueblo soberano que vota a estos cenutrios y además paga para que le engañen!

Esta “fe democrática” y “moral cívica” transmiten que hay que ser nacionalista, separatista, radical o lo que sea, antes de ser español. El vocablo Patria no existe ¡Pobre de ti si se te ocurre ensalzarla, quererla o adorarla! Hay que “adorar” otras cosas. Y una de ellas es el Estado. Ya lo decía Santo Tomás de Aquino: el que no adora a Dios, adora forzosamente otra cosa.

Luego están los partidos de nueva creación, que están en manos de “politiqueros” más bien que de políticos: éstos exigen que se les guarde una total y absoluta lealtad. Se ve en los pasquines y en los carnavales electorales que siempre se montan muy “ad hoc”.

Y es que, claro, la “democracia” del tener y el poder, excluido el saber, es muy diferente a la democracia aristotélica. Y esta diferencia es la de haber lavado el cerebro del pueblo soberano con ideologías que, en vez de hablar de fines, hablan de medios, ideologías que han sido las encargadas de dividir a las sociedades y que han traído, como ya está sobradamente demostrado, guerras y más guerras.

Esta división es curiosísima. Un ejemplo: un comunista español tiene por enemigo a un cristiano de la misma nacionalidad, pero sin embargo tiene por amigo y hermano a un comunista norcoreano, cubano o de la destartalada URSS.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog