jueves, 29 de septiembre de 2016

“El patrimonio de los Borbones”


Y seguimos insertando comentarios de libros que se han escrito sobre la “raleaza”. Hoy le toca el turno a “El patrimonio de los Borbones. La sorprendente historia de la fortuna de Alfonso X I I I  y la herencia de Don Juan”, autor José María Zavala, Editorial La Esfera de los Libros S.L. , 2.010, 466 páginas incluido el Índice Onomástico.

Si los libros ya comentados sobre dicha “raleaza”, y los que comentaremos próximamente, nos han producido repulsa y náusea, este que vamos a comentar nos ha producido asco.
Lo primero que diremos es que este libro, al igual que los comentados, lo debería de tener todo el mundo. Como siempre decimos a nuestros lectores, en caso de que quieran adquirirlo y no lo consigan, nosotros les daremos la dirección para poder conseguirlo.
El libro en esencia trata de la corrupción y sucios manejos del bisabuelo de este sujeto que tenemos ahora como rey, es decir, de Alfonso X I I I I. Pero no solamente sale a relucir este tipo, sino también gente como el marqués de Villabrágina, o el mismísimo duque de Alba y otros más, verdaderos valedores alfonsinos, tan corruptos como él.
En la página 19 y siguientes, y dentro del primer capítulo intitulado “Alfonso X I I I y los galgos”, se pueden leer una serie de cosas verdaderamente indignantes relacionadas con prevaricaciones, falsificación de documentos, estafa, juego ilegal, etc. Es muy interesante y revelador lo que nos cuenta Zavala, con rigurosa documentación, sobre la estafa y apropiación indebida por parte de este sujeto, del dinero generado en las apuestas sobre carreras de galgos, a la sazón prohibidas en España.
También se habla de los lujazos de este personaje, como cacerías, yates, coches y otras muchas cosas más tales como, por ejemplo, el obsequio que le hizo Villagarcía de Arosa al monarca con la isla de Cortegada, que era un verdadero paraíso de las Rías gallegas. La contrapartida del regalo sería la construcción de una residencia de verano, que jamás se construyó.
En el capítulo segundo intitulado “Vicios inconfesables”, y como no podía ser menos, este zascandil también tuvo una vida amorosa agitada, poniéndole los cuernos a su esposa Vitoria Eugenia de Battenberg “con numerosas amantes”. También se comenta que el conde de Romanones le llevaba películas pornográficas escondidas en una maleta.
Hay un par de datos curiosos que nos narra Zavala. Uno es el de que Alfonso X I I I  era accionista de Atlántida Cinematográfica Española,  que había nacido “con un fin moralizante”. En su base fundacional se leía: “
Siendo el espectáculo de proyecciones un elemento que ejerce poderosa influencia en la formación pública, tiene el deliberado propósito de armonizar el fin lucrativo de la empresa con el moral, que ha de presidir a toda educativa y de cultura. La compañía se inspirará en el genio tradicional de nuestra raza,  para coadyuvar, con la reproducción de las excelencias varias de su arte, a la elevación espiritual de nuestro pueblo . . .” (Página 71).
El otro dato curioso nos lo cuenta Zavala en la página 67. Dice así:
“Resultaba paradójico e incongruente, como apuntaba antes Lasa, que el rey Alfonso X I I I  se prestase a esta afición cinematográfica, siendo a la vez canónigo honorario de la catedral de Toledo, canónigo honorario y hereditario de la Santa Iglesia Catedral de León, de la de Barcelona y de la de San Juan de Letrán, en Roma, así como caballero de San Juan de Jerusalén y de la Orden del Santo Sepulcro . . .”
En fin, y como decíamos al principio, libro recomendadísimo para “recuperar la memoria”.


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