viernes, 19 de mayo de 2017

La memoria histórica ( X V I ). El asesinato de Melquíades Álvarez


Y seguimos “recuperando la memoria histórica y, como siempre, la más reciente.


En el año 2011, con motivo de cumplirse el 75º aniversario del asesinato de Melquíades Álvarez (fue vilmente asesinado el 25 de agosto de 1936 en la Cárcel Modelo de Madrid), el señor Arias Argüelles-Meres publicó en el diario “La Nueva España”, de fecha 23 de agosto,  un artículo intitulado “Melquíades Álvarez por partida doble”, en el que decía, entre otras cosas, que “el gran tribuno gijonés fue vilmente asesinado por unos desaprensivos sanguinarios en el asalto que se produjo a la Cárcel Modelo de Madrid contra los prisioneros políticos que allí se encontraban”.

El señor Arias omite, no sabemos si por ignorancia o por otra cosa, que el jefe de esos desaprensivos sanguinarios era el socialista Enrique Puente. Como es sabido en dicho asalto también fueron asesinados Rico Avello, Alvarez Valdés, Martínez de Velasco, el doctor Albiñana, etc, etc.

El “gran delito” de Melquíades Álvarez fue el haber sido “simpatizante con las derechas” y, ¡como no!, “contrarrevolucionario”, según el típico tópico de siempre de ya sabemos quiénes, que le convertía en “burgués exterminable”. A tal efecto recordemos que cuando en febrero de 1936 se hizo cargo del poder el Frente Popular, Melquíades Álvarez, que era un hombre civilizado, reaccionó violentamente contra las atrocidades que estaban ocurriendo, hasta el punto de llegar a convertirse en uno de los hombres más odiados por las izquierdas.

El señor Arias, como buen azañista, siempre disculpa o exculpa a Manuel Azaña de lo que ocurría en la España bajo su mandato. Vamos a transcribir aquí lo que el historiador y periodista José Javier Esparza dice en su libro “El terror rojo en España. Epílogo: el terror blanco” ( I ), Ediciones άltera, 2007, página 50:

“Azaña se siente incapaz de aguantar la presión socialista. Es entonces cuando da carta blanca al reparto de armas. Un distinguido político republicano Ramón  Feced Gresa, lo contará después de la guerra a los instructores de la Causa General.

En el Palacio Nacional se reúnen Azaña, Martínez Barrio – que aún no ha escapado – los socialistas Largo Caballero e Indalecio Prieto y los ministros republicanos Antonio Lara, Augusto de Barcia y Felipe Sánchez-Román. Largo Caballero pide una vez más que se arme al “pueblo”. Azaña, quizá devuelto a la atmósfera de su discurso ateneísta de 1930, decide entonces que “las teorías, sin masas, no tienen valor”. En el rostro de Largo Caballero se dibuja una intensa expresión de satisfacción y triunfo. Algunos republicanos moderados -  como Sánchez-Román – rehúsan apoyar la medida y salen del gobierno. La tarea recaerá en otro amigo personal de Azaña, José Giral. Él será quien tome la drástica decisión”.

En la obra “Madrid de corte a checa”, escrita por Agustín de Foxá, editorial Ciudadela Libros, 392 páginas, dentro de la tercera parte intitulada “La hoz y el martillo”, página 241, aparece este significativo comentario en la página 285 que nos cuenta el trato tan bestial e inhumano que recibían los cadáveres al día siguiente de ser asesinados:

“Un miliciano los cogía por los pies y otro por los sobacos. Los balanceaban y los tiraban por la plataforma.

.- Este pesa menos que un pajarito.

Lo arrojaron con tal fuerza que pasó el camión y cayó al otro lado. Era Melquíades Álvarez".

Como dato curioso, recojamos lo que el periódico Política, órgano de Izquierda Republicana, decía el 8 de agosto de 1.936 al informar que se habían identificado algunos presos ilustres que estaban hacinados en la Cárcel Modelo: 

“Y existen, por fin, los presos políticos. Antiguos y recientes. Los más notorios, de los últimos, son el Dr. Albiñana, D. Melquiades Álvarez y Martínez de Velasco. El tercero sólo ha pasado -con la de hoy- tres noches en el "abanico". ¡Lástima que Lerroux y Gil Robles no les puedan hacer compañía!"

¡Presos políticos en una república, señor Arias!. ¡Qué incoherencia y contradicción más terrible!


( I ).- Este libro lo comentaremos próximamente.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog