martes, 9 de mayo de 2017

El saber no ocupa lugar. Historia de la ciencia ( V )


Como decíamos en la anterior entrega, en ésta veremos someramente la Ciencia durante el siglo XVIII.


Se puede decir que este siglo fue testigo de descubrimientos sobre el calor, la electricidad y los gases. Quizá el descubrimiento  más importante  haya sido el de que  cada materia tiene un “calor específico”, es decir, las sustancias, para alcanzar la misma temperatura, necesitan cantidades distintas de calor. Este hallazgo se debe al escocés Joseph Black (1728-1799).

En cuanto a la electricidad, palabra que proviene del griego y que define al ámbar (élektron), se denomina así porque los griegos sabían que al ser frotado el ámbar atraía a ciertos objetos. Tal frotación carga al ámbar de electricidad estática, que pude producir chispas, pero no actuar como corriente.

En pleno siglo XVIII, nace el italiano el italiano Alessandro Volta (1745-1827), quien  explicó la producción de electricidad al ser frotados dos cuerpos metálicos diferentes. Tal descubrimiento le llevó a fabricar la primera pila eléctrica que, además de los metales, llevaba  un líquido que actuaba como conductor.

En el aspecto químico, hubo una verdadera revolución, ya que se inventaron medios para recoger y analizar los diferentes gases que hay en el aire, tales como el oxígeno, el nitrógeno y el dióxido de carbono.

Probablemente el descubrimiento más importante en este aspecto, haya sido el del francés Antoine Lavoisier (1743-1794), quien probó que una sustancia se mezcla con el oxígeno al arder.

También hizo otro descubrimiento importante al identificar una serie de sustancias elementales (elementos), que eran la base fundamental de todas las combinaciones químicas.

En la próxima entrega veremos someramente la ciencia en el siglo XIX.

Continuará.





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