miércoles, 5 de octubre de 2016

Oviedo, el “bipartito” y La Pasionaria ( y I V )


Desde las elecciones del 36 hasta el 18 de julio del mismo año, La Pasionaria y el PCE desencadenan una ofensiva, no a favor de la democracia y de la libertad, sino a favor de la revolución comunista. Tanto en el Parlamento como en la calle se convierte en una auténtica estrella roja.

Desde su escaño parlamentario insulta y acosa a los líderes de la derecha, amenazándolos de muerte, como es sobradamente sabido. Gil Robles y Calvo Sotelo son sus dianas. Toda España, bueno, casi toda, recuerdan sus testimonios, tanto en sus mítines como en sus declaraciones a la prensa. Fue la gran pregonera de la Guerra Civil, incitando la lucha a muerte entre las dos Españas, aunque sus hagiógrafos y panegiristas, con sus parciales elogios, se hayan dedicado a pasar por alto todo esto que está registrado en la Historia.

La frase de “No pasarán”, atribuida a ella, que había pronunciado ante el micrófono de Unión Radio de Madrid, en realidad había sido acuñada antes por Indalecio Prieto.

Esta frase fue una “boutade”. ¿quiénes no iban a “pasar”? ¿Serían los responsables de los crímenes de Paracuellos? ¿Serían los asesinos de los líderes del POUM, torturados hasta la muerte por orden de Stalin, con la complicidad de los comunistas españoles? ¡Claro que no eran estos! De todos estos crímenes La Pasionaria no dirá ni pío.

En el pleno del PCE celebrado en Valencia en el año 1.937, Dolores, siguiendo ciegamente las instrucciones de su amo Stalin, propone una República de “nuevo tipo”, que no era otra cosa más que el tipo de democracia diseñadas por el gran criminal ruso, es decir, una república satélite del imperio soviético, como quedó comprobado y demostrado en Europa Oriental. En una palabra: esta mujer luchaba por un estado totalitario puro para convertirlo en un satélite de la URSS, contando con la inestimable colaboración del filosovietista de Juan Negrín.

Los citados panegiristas y aduladores, pasan de puntillas sobre un “episodio” personal de Dolores. Indalecio Prieto, a la sazón Ministro de Defensa Nacional, cuenta el caso en “Cómo y por qué salí del Ministerio de Defensa Nacional: intrigas de los rusos en España”, Fundación Indalecio Prieto/Editorial Planeta 1989, 151 páginas.

En 1.936, y con poco más de 40 años (había nacido el 9 de diciembre de 1.895), “La dama de negro”, se enamoró ciegamente del comisario comunista Francisco Antón, mucho más joven que ella. El 21 de octubre de 1.937 Indalecio Prieto publicó un decreto por el que se le quitaba a Antón el enchufe que tenía como comisario del Ejército del Centro, para relegarle como comisario de brigada.

Los comunistas “exigen” a Prieto que haga una excepción con la pareja de La Pasionaria. Prieto no hace caso y ordena que el “comisario” se incorpore al frente de Teruel. Ni qué decir tiene que Antón desobedeció la orden, con lo que Prieto le da de baja en el Comisariado. La Pasionaria se salió con la suya y su amante no fue al frente. De morir de pie, nada.

Y llega el momento crucial: la huída. Era el año 1.939.

Como decíamos en la entrega ( I I ), en la próxima haremos un somero comentario sobre el libro “Dolores Ibarruri, Pasionaria”, Ediciones B, S.A., 2.004, 376 páginas incluido el índice onomástico. La obra presenta, por un lado, los comentarios que hace Santiago Carrillo sobre Dolores. Por el otro, se presentan los que hace el politólogo, sociólogo, periodista y marxistólogo Angel Maestro.


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