martes, 18 de octubre de 2016

La bota, el bozal y el grillete soviéticos ( X X I I I )


Como decíamos en la anterior entrega, en ésta y siguientes veremos algo sobre el tema económico, viendo someramente la rehabilitación de la moneda, en donde el Estado devora y lanza billetes, así como la pobreza de los trabajadores soviéticos, etc, etc.
Como ya saben, según el socialismo “científico” del judío Marx, la moneda es innecesaria, dentro del imperio soviético tuvo un gran prestigio. Esto se veía en las grandes ciudades como Moscú, Leningrado, etc, etc, en las que por todas partes había fachadas y muros empapelados exhortando al proletariado para que suscribiese préstamos. Para motivar esta iniciativa, se decía a dicho proletariado que obtendría premios anuales mediante un sistema de lotería, incentivando a la gente a acudir a los bancos, así como a los trust del sistema.

Al mismo tiempo, se vendían rentas creando, obviamente, rentistas, aunque esto no era óbice, ni valladar ni cortapisa para atacar a la “burguesía”. Sin comentarios.

Dicho sistema de lotería permitía ganar a un “proletario” entre 10.000 y 20.000 rublos (a veces más), lo que le permitía vivir sin trabajar como cualquier “burgués”. Sin comentario también.

Por otra parte, y como ya saben también, el Estado acapara todos los quehaceres y actividades, ya que es el hotelero, el librero, el banquero, etc, etc, produciendo, distribuyendo, consumiendo y devorando el dinero en metálico y lanzando papel-moneda a tutiplén, todo ello controlado por los privilegiados de la “nomenklatura” que, asentados en suntuosas oficinas, manejan cheques, giros, cupones, títulos, etc, etc, erigiéndose en “vigilantes y custodios” de las operaciones, teniendo por base una moneda de bronce con la efigie de Lenin ¡Qué contradicción más grande: la imagen de un sujeto que odiaba al capitalismo, presidiendo todo un mundo de actividades burguesas! Ni qué decir tiene que todo eso generaba miseria y pobreza en el proletariado, pero, claro, oiga, esto no se decía.

En la próxima entrega veremos algo sobre lo que decía propaganda comunista acerca del “modus vivendi” del proletariado. Todo farsa y mentira.

Continuará.

Fuente: “El imperio soviético”, autor Dionisio R. Napal, Editorial Stella Maris, Buenos Aires, setiembre de 1932, páginas 165 a 167.


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