lunes, 26 de septiembre de 2016

La memoria histórica ( I I )


Como decíamos en la anterior entrega, vamos a dedicar varias exponiendo comentarios, hechos, citas y frases de libros y de periódicos, que omiten los “historieteros bienpagaos” de lo políticamente correcto.

Como ya saben, el denominador común de socialistas y comunistas es el odio a la religión, concretamente a la cristiana. De otras no dicen nada. Por mor de este odio se insiste machaconamente en lo de que la iglesia de España pida perdón por haber colaborado, defendido y apoyado al ejército de los nacionales durante nuestra Guerra Civil. Esta “machaconería” llegó a dar sus frutos ya que, como recordarán, Joan Carrera, obispo auxiliar de Barcelona, manifestaba allá por 1998, que encontraba lógico que la Iglesia Católica pidiera perdón por haber colaborado con el régimen de Franco.

Parece ser que este sujeto ignoraba, o ignora, las viles torturas, asesinatos y crímenes cometidos por los milicianos rojo-republicanos contra sacerdotes, religiosos, monjas, etc, además de los sacrilegios, incendios de conventos, profanaciones, etc, etc

¿También ignora este sujeto lo que les sucedió a las monjas del convento de las Salesas de su Barcelona?

Como ya saben, aunque el mentado obispo Joan a lo mejor lo ignora, durante la República había varios periódicos y revistas  de un anticlericalismo visceral, destacando “La Traca” y el “Fray Lazo”, revistas estas de las que ya hemos comentado algo en este blog.

Pues bien, en “La Traca” había una sección intitulada “¿Qué haría usted con la gente de sotana?”, sección que invitaba a la gente a contestar con todo tipo de bestialidades. Una de estas contestaciones fue “Ahorcar a los frailes con las tripas de los curas”. Pues mire usted, señor Carrera, ya sabe para qué sirven sus tripas.

En un mitin del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista, fundado en 1935 en la ciudad del “Auxiliar”, es decir, Barcelona), celebrado el 8 de agosto de 1936, se decía:

“Había muchos problemas en España que los republicanos burgueses no se habían preocupado de resolver. Uno de ellos era la Iglesia. Nosotros lo hemos resuelto totalmente yendo a la raíz: hemos suprimido los sacerdotes, las iglesias y el culto”.

En “Solidaridad Obrera”, periódico anarco-sindicalista, se leía 28 de enero de 1937:

“No les queda un altar en pie; no existe un títere con cabeza, de esas que se colocan en los retablos”.

En un artículo de este mismo periódico intitulado “Sangre y fuego”, publicado el 18 de octubre de 1936, se leía:

“No sólo no hay que dejar en pie a ningún escarabajo ensotanado sino que debemos arrancar de cuajo todo germen incubado por ellos, hay que destruir… sin titubeos, a sangre y fuego”.

Y terminamos con una noticia de última hora. Como ya sabrán, la alcaldesa “podemita” de Barcelona (¡vaya, otra vez la del “auxiliar”!), ha vetado las celebraciones de la iglesia católica con motivo de las fiestas de la Virgen de la Merced. Sin comentarios

Ahora dígame usted, señor auxiliar: ¿quién debe pedir perdón?

Continuará.

Nota.- En la foto nichos destrozados por los rojo-republicanos en el cementerio viejo de Oviedo.


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