martes, 5 de mayo de 2015

El violín de Ingres


Hemos oído el otro día a un tipo, que hablaba con una pedantería infumable y que era más basto que llevar un “gochu” a la ópera, decir  “no me toquéis el violín de Ingres”, refiriéndose a que estaba enfadado o molesto. Quiso decir no me toquéis los dídimos.


Este badulaque ignorante, seguro que oyó alguna vez lo de tocar el violín de Ingres sin tener ni idea de lo que quiere decir esta expresión. Nosotros vamos a explicárselo pidiéndole una cosa: que no se presente a las próximas votaciones, que no elecciones, aunque vaya el último en la lista, ya que decía “voy a cárgame al alcalde de Oviedo”

Esta frase, señor “político” que, salvo excepciones muy puntuales, hoy prácticamente no se usa, siendo además su significado total y absolutamente desconocido por el “pueblo soberano”, se usa y se emplea cuando hay que referirse a personas que, conocidas por motivos profesionales, sean de la índole que sean, se las nombra para destacar otro aspecto que nada tiene que ver con su profesión.

Dicho esto, expliquemos cuál es el origen de esta expresión. El pintor francés J.A. Dominique INGRES, era también un gran violinista, como también lo era Albert Einstein. Los instrumentos musicales siempre atrajeron a muchas personas, cuya profesión nada tenía que ver con la música. Aparte de Einstein, podríamos poner otro par de ejemplos: Bill Clinton y su gran pasión por el saxofón, o Woody Allen por el clarinete, al que pudimos ver y escuchar los ovetenses en el año 2005 en el Auditorio de Oviedo.


Es decir, señor “político”: esta frase o expresión se usa para referirse a las aficiones que tienen ciertas personas conocidas por otras facetas o cosas que nada tienen que ver con su profesión o con su actividad ¿Se ha enterado?





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