jueves, 28 de agosto de 2014

Recordando la Historia. La república marxista. ( LV I I )


La influencia soviética sobre la II República española fue enorme, a pesar de que muchos “historieteros” y tardomarxistas  lo nieguen. Existen muchos libros sobre el tema, así como escritos y declaraciones de verdaderos republicanos.


Uno de esos libros, que comentaremos próximamente, es “Yo he sido marxista: el cómo y el por qué de una conversión”, autora Regina García García (La Coruña 1898, Madrid 1974), Editorial Nacional 1946, 388 páginas. De esta señora y de su obra nadie habla.

 Diremos que Regina fue, entre otras cosas,  “miembra” del PSOE, y posteriormente  responsable  de la sección de prensa y propaganda del PCE. Sobre el tema de la persecución religiosa, se lee en dicho libro lo siguiente:

“En los primeros días de mayo de 1931vino a Madrid Bela Kun, el persa renegado, bolchevizador de Hungría, con instrucciones concretas para organizar el Partido Comunista y lograr su fusión con el socialista, que sabía era numeroso. Había celebrado ya varias entrevistas con los dirigentes de mi partido, el día que le conocí en la granja El Henar, en la tertulia a donde lo llevó Álvarez del Vayo, antes de salir para Méjico de embajador de la República. Acudíamos allí varios escritores del Partido Socialista, entre ellos Luis Araquistain, y también solía asistir Margarita Nelken, que aún no había ingresado en el Partido Socialista, pero que mariposeaba a nuestro alrededor. Bela Kun intentó convencernos de que el ‘menchevismo’ estaba fracasado, que era preciso ir a la acción directa rápidamente para el triunfo del proletariado . . .Pocos días estuvo en España Bela Kun, pero en ellos logró dejar organizado el Partido Comunista y darle las orientaciones de que carecía, siendo las primeras las de perseguir la religión, porque el catolicismo era, al decir de Rusia, el primer obstáculo que se opondría en España a la ‘insurrección armada de las masas’. . . Consecuente con esto, los comunistas decidieron acometer espectacularmente a la religión, con actos que impresionasen a la opinión pública, y de acuerdo con los socialistas, a los que pareció bien el plan como medio de preparar la revolución social a que aspiraban, se llevaron una serie de actos agresivos contra las personas y las cosas consagradas al culto y que culminaron con el escandaloso espectáculo del 11 de mayo de 1.931. Ese día se organizó en Madrid la quema de iglesias y conventos que dejó destruidos, en aquella lamentable jornada, 132 edificios dedicados a la religión y a la enseñanza”.

Nota.-  Sobre estos actos vandálicos, y sobre otros, un pedante marxista infumable decía que tales actos habían sido programados y patrocinados por la oligarquía para desestabilizar la República. Mayor burrada y bestialidad no se puede decir.


Continuará



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