sábado, 30 de agosto de 2014

El odio que se está generando


Si seguimos igual de “grandones”, igual de ingenuos e igual de irresponsables, España lo va a pagar muy caro. Nos estamos refiriendo a los inmigrantes (con papeles o sin ellos) que están involucrados directa o indirectamente con el terrorismo, o con cualquier tipo de delito, y no son expulsados.


 Las estadísticas de delitos dicen que el 80 % de ellos son cometidos por inmigrantes. Si estos delitos los cometen los que tienen papeles, malo. Y si los cometen los “sin papeles”, peor.

Todo esto trae como consecuencia que los inmigrantes sean marginados, pagando justos por pecadores. No digamos ya sobre la marginación que están sufriendo sus hijos. No hay más que ir a cualquier colegio o instituto. Estos chicos hacen auténticas piñas, que son generadores de resentimiento y odio hacia los otros niños. ¡Menuda bomba de relojería tenemos ahí!.

 Si, efectivamente, se protege socialmente a los que se encuentran en situación legal, para que esa protección siga siendo justa y produzca el día de mañana los efectos deseados, deben ser expulsados automáticamente todos aquellos que no se quieran integrar y que incumplan el mínimo de la Ley exigido.

 Si no se aplica esto con rigor, el odio se seguirá instalando en nuestra sociedad. Después,  lo de siempre: por no poner los medios para evitar todo esto, surgirá la reacción pasional. 


 ¿A quién habrá que pedir responsabilidades? ¿Al de la Alianza de Civilizaciones? Nos tememos que sí.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog