miércoles, 2 de abril de 2014

Sobre imposiciones



Los “progres” niegan que ellos nunca imponen nada, porque la imposición la consideran un asunto dictatorial. La verdad es que una de las cosas características de la izquierda es precisamente la imposición. Se podrían poner muchos ejemplos, pero quizá el más paradigmático en estos momentos es lo que se llama la “ideología de género” que, como ya hemos escrito varias veces, tal calificativo es absurdo, pues nada tiene que ver el género gramatical con el sexo de las personas. Pero, en fin, la ignorancia es muy atrevida, oiga.

Dicha ideología de género, que más bien es una teoría, fue lanzada en esta impresentable España a los cuatro vientos durante el “zapaterato”, llegando a editarse aquello de la “Educación para la ciudadanía” ¿Se acuerdan? Seguro que sí. 

No cabe duda de que si a los ciudadanos los educa el Estado en vez de la familia, como ocurría en los países marxistas, estaremos ante una auténtica dictadura. Pero esto no importa, oiga. Muchos prefieren quedarse tuertos, a condición de que otros queden ciegos.

Esta “educación” comienza atacando a la familia, a la que se la presenta como la base de muchos males, cuando es todo lo contrario. Lógicamente, a la familia la atacan los maricones y las tortilleras, porque estos “colectivos” no pueden generar familia.

Esta “lógica” de dichos “colectivos” está basada, según dicen ellos, en la igualdad y en acabar con la “discriminación”, pero en realidad lo que se persigue es infundir, ya desde la escuela, conceptos e ideas en contra de la familia, es decir, contra los padres, que pasarían a llamarse “progenitor A” y “progenitor B”, y también contra la religión, obviamente.

Como se puede ver, esta interpretación “ideológica” de lo que esta gente llama género, es una auténtica dictadura, por mucho que lo nieguen, además de ser una verdadera aberración al tratar de homologar la identidad hombre-mujer como una mera abstracción.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog