martes, 6 de junio de 2017

Las revoluciones y el destino de las personas















Muchas personas creen que el destino de un pueblo, entiéndase nación, está en manos de los políticos. A nosotros nos parece que no, pero como en toda norma o regla, hay excepciones, algunas veces no honrosas, como fue el caso de la derrumbada URSS o como sucede actualmente en Cuba y en Corea del Norte.


En la URSS, en la Cuba actual y en la historia reciente de España, la palabra revolución tenía un gran predicamento, y sigue teniéndolo aún hoy empleándolo, además, como auténtico tósigo social. No nos engañemos: las grandes revoluciones nunca fueron políticas. Las grandes revoluciones vinieron por los descubrimientos y por los inventos. Repasemos un poco:

El descubrimiento de América, de la imprenta, de la electricidad, o el del motor de explosión, por citar algunos, tuvieron más importancia que la mismísima Revolución Francesa, la no menos importante Revolución Americana y la posterior soviética. Así, por poner un ejemplo, la esclavitud desapareció por el descubrimiento de las máquinas, no por la citada Revolución americana.

Actualmente, hay una auténtica revolución mundial: Internet. Su incidencia es tan grande, que los regímenes totalitarios chinos, cubanos, etc, no permiten el acceso a la red. El temor es obvio.

Esto que decimos seguramente extrañará a los de la “hybris intelectualista”, es decir, a los pedantes que presumen de tener una visión privilegiada del mundo y sobre el mundo. Nosotros que no somos votantes de lo correcto y que presumimos y nos jactamos de nuestra independencia que hace que recelemos y sospechemos siempre de los tenedores del poder, en algunos casos detentadores más que tenedores, opinamos libremente y no nos dejamos domar y domesticar por el poder político de turno.

Estamos haciendo un juicio un tanto político, y algunos nos critican porque no tenemos “experiencia” política y por tanto no podemos juzgar. Bien. Ahora preguntamos a esos doctos indoctos: ¿es necesario que una mujer sea violada para juzgar a los violadores? ¿Es necesario que, para juzgar a los ladrones, haya uno tener que haber sufrido un robo? ¿Es necesario que para juzgar “la interrupción voluntaria del embarazo”, una mujer tenga que abortar?



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog